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Dragon-chino2

Bienvenido al Mandato del Cielo insecto insignificante, tu visita enardece al Dragón de Jade. Lee raudo y veloz no sea que provoques su ira



Sanguinarios al Servicio del Hijo del Cielo

Un asesino rojo en Zhongoo Hóngsè cìkè es un ser humano que a perdido, todo rastro de debilidades humanas, una imparable máquina de matar, que no se detendrá ante nadie salvo el mismísimo Hijo del Cielo de Zhonghoo.

Cuando entran en combate, entonan sus milenarias letanías, con las que entran en un misticismo frenesí de sangre y dolor, que solo los más feroces guerreros son capaces de igualar.

Los "Asesinos Rojos" suelen ser en su mayoría miembros de la hermandad conocida como "El Loto de Fuego Carmesí" los cuales fungen el papel de espías, asesinos e informantes reales los cuales han salvado la vida innumerables veces del Hijo del Cielo de los enemigos ocultos que atentan contra su vida.

Han sido clave para la continuidad de la dinastía Mi'g en el Trono Celestial ya que tras la caída de la dinastía Iuan ellos han sido el muro que defienden incondicionalmente a todos los Hijos del Cielo de las intrigas palaciegas, las rebeliones, los impostores y las guerras (ya que fungen también de guardaespaldas en el campo de batalla) siendo también una auténtica facción dentro de la Corte de enorme poder siendo capaces de enfrentarse directamente a los "Eunucos" y a los "Monjes".

Sus Orígenes y Leyendas

Durante el caótico escenario que representaban las guerras civiles que asolaban Zhonghoo un emisario de los Mi'g llegó al Monasterio de la Elevación Ígnea, el traía una importante misiva así como un artefacto largamente perdido y olvidado por todos excepto por la hermandad del Loto de Fuego Carmesí: el Arcón Flameante, un artefacto de los Antiguos capaz de desencadenar energías asombrosas, así como hacer crecer volcanes de la nada y envolver a sus enemigos con vapores sulfurosos completamente letales.

Tras una corta deliberación los monjes tomarían una decisión que cambiaría la historia; tomaron partido por el joven Djuan Chiek Mi'g y le allanaron el camino al Trono Celestial, asegurando así su victoria y permanencia en el mismo, larga sería la guerra, más no la que habían librado contra los otros pretendientes si no otra más temible: la Guerra de Facciones Celestiales, los Eunucos, en añoranza a su antigua vida tramaron un astuto y terrible plan el cual consistía en emponzoñar a una concubina con un potente veneno venéreo para que el Hijo del Cielo al momento de consumar el acto quedase irremediablemente condenado, naturalmente a la joven no se le comunicó el astuto plan dado que era un elemento prescindible.

El plan habría sido ejecutado a la perfección de no ser por un joven monje: Qi Yuen, el cual sintió el olor a la ponzoña gracias a sus agudos sentidos y en el acto mató a la joven justo antes de subir al Tálamo Celeste, el Hijo del Cielo horrorizado por el acto ordenó la ejecución del mismo más sus maestros abogaron por el dado las sospechas que flotaban y así salvo su vida; meses más tarde la conjura fue descubierta y los Monjes en recompensa y agradecimiento fueron elevados a Guardianes Eternos, los cuales podrían acceder a cualquier dia y hora a la presencia del Divino sin que nadie se los impidiese. Ahí nacería el vínculo simbiótico que ha preservado a la antigua dinastía.

En la Actualidad

Su santuario se halla en una luna aún sin determinar; pero se intuye que cerca de Nankjing

Armamento

Portan una lanza Ponzoñosa Hongse y el fusil Filo Sanguinario Cìkè.

Su armadura es la legendaria, Armakia Ceki, la cual da nombre a estos temibles Guerreros y la cual les protege incluso del vacío interestelar por breves periodos de tiempo.